Antes de
comenzar estas líneas es imperativo aceptar que tanto Henrique como Leopoldo
son líderes indiscutibles, necesarios y legítimos de todos aquellos que
militamos en la oposición venezolana.
Henrique
Capriles logró lo que muchos creyeron imposible, unir a una oposición – como es
natural – diferente, heterogénea, plural, de diferentes ideologías, solamente
vinculada por su oposición al desastre nacional llamado revolución
bolivariana. Además pasó tiempo encarcelado injustamente, decidiendo afrontar
el abismo de estar encarcelado en las manos del chavismo y no irse exiliado a
otro país. Se montó en los hombros par de campañas maratónicas en contra de la
dictadura regente con toda una maquinaria estadal en contra y ganó, no defendió
los resultados como nos hubiese gustado -mi opinión personal- pero ganó.
La memoria de
nosotros los venezolanos suele ser a corto plazo y no recordamos que “El tipo”
aglutinador de más voluntades, codiciado por todos los partidos, más reconocido
en los sectores populares y no populares del país hace media década era
Leopoldo López. Un hombre trabajador, preparado, renovador e impetuoso, con
guáramo para parársele al pajarito gigante. Leopoldo siempre ha sido una
persona con valores democráticos, salió de 2 partidos (Criticado por muchos)
por no poder lograr celebración de elecciones internas que le fueron
prometidas. Fue injustamente inhabilitado y sacado del juego, simplemente por
ser el más temido; director de campaña de Henrique Capriles, y mientras este
recorrió 135 municipios, el otro recorrió 130.
En algún
momento ambos fueron tildados de ANTI-UNIDAD, de ir en contra de la oposición
por intereses personales, o no recuerdan cuando Leopoldo armó el zaperoco por
hacer primarias dentro de la oposición (El tiempo le dio la razón) y luego por querer
utilizar el método de la tarjeta única (El tiempo le volvió a dar la razón). O
cuando Primero Justicia apoyó en Portuguesa o Yaracuy y en Bolívar candidatos
fuera de la UNIDAD y se perdieron dichos estados ante el chavismo (Esto tiene varias interpretaciones).
Es importante
contar ciertas cosas que no todos los ciudadanos entienden.
Cuando se
tiene un ente como la MUD, en donde hay un mismo interés, pero a la vez no hay
una bota dictatorial que obliga a seguir un camino, es completamente normal que
existan tanto intereses diferentes como opiniones y caminos diferentes, y
siempre, la opción mayoritaria para el momento (Lo fue AD, UNT, ahora PJ)
tratará de defender su opinión ya que le favorece más o cree que es la
correcta.
No es fácil
estar dentro de la MUD, me ha tocado apoyar a candidatos que no me gustan,
ideas que no me gustan, ir a elecciones o dejar de ir cuando no me gusta. Y
todos quieren abrirse paso, cosa que en democracia veo 100% normal.
De lo que
pueden estar seguros es que cuando llegue el momento de elecciones o algún
momento que amerite unidad férrea, TODOS los factores nos pararemos firmes, de
la misma manera como Leopoldo López retiró su candidatura a primarias porque el
Gobierno no acató una sentencia de la CIDH dejándolo sin chance o cuando Juan Pablo Guanipa su candidatura a la alcaldía de Maracaibo declinó
a favor de Eveling Trejo de Rosales porque así se estipulaba en el reglamento.
Yo no veo el
drama en que Leopoldo llame a las calles, es nuestro único derecho y obligación
a la vez. Todos los que convergemos sobre el punto de que en Venezuela no hay
democracia, entendemos que será difícil tener condiciones limpias ante un CNE
sometido si no peleamos por ellas.
Ante un poder
abusivo que detenta TODO, que se roba TODO y que no respeta ley NINGUNA, lo que
queda es alzar la conciencia ciudadana ante tantos atropellos y luchar, luchar
y luchar por las reivindicaciones sociales y democráticas ante un Gobierno que pretende usar un diálogo
a base de condiciones y no concesiones, un Gobierno que utiliza el diálogo como
táctica dilatoria para ganar tiempo y legitimidad, para diluir y repartir
responsabilidades ante hechos que le competen a él. No veo coherente dialogar
por recursos que nos corresponden constitucionalmente. ¿Por qué no dialogamos
mejor sobre quién se tumbó los 20 mil millones de dólares de CADIVI? O de las
toneladas de droga que salen de Venezuela a diario? O de tantos problemas que hay
en la actualidad.
No veo problema en que unos estemos en la calle reivindicando derechos y otros
construyendo una mayoría más amplia en sus cargos de elección popular.
Las dos
posturas, y todos lo sabemos, son necesarias para retomar el camino del
progreso y de la mejor Venezuela. Tanto Leopoldo como Henrique son indispensables
para este proceso, "no nos pisemos la manguera" como se dice aquí en Venezuela y
trabajemos juntos, que se abra la MUD a diversos factores sociales, que unifiquemos la
lucha en la calle, que juntos despertemos la conciencia mayugada del
venezolano y elaboremos propuestas en conjunto que engloben la mayor cantidad de voluntades posibles.
Creo prudente que
Henrique Capriles que asista a la marcha del 12F y participe como nuestro líder
nacional en este momento.


