miércoles, 28 de abril de 2010

Libertad de expresión.

Cada vez que hablamos sobre la libertad de expresión en Venezuela, se nos vienen a la mente tantas cosas, cierre de canales de televisión, presos políticos por dar su opinión, persecución fiscal y judicial de los pocos medios opositores que quedan, cierre de emisoras de radio, ataques constantes a los diarios de circulación nacional y todas aquellas circunstancias que se me olvidan en este momento.

De todas y cada una de estas situaciones, ya se ha hablado mucho, en diversos medios y blogs, se tiene infinidad de información al respecto, desde expedientes en tribunales hasta documentales sobre la libertad de expresión en Venezuela.

No es de esa libertad sobre la cual quiero escribir hoy, es sobre la NO-libertad impuesta por nosotros mismos a la hora de querer expresarnos y quiero relatarlo con una discusión que tuve ayer con un miembro de mi familia:

-Leo: Esta oposición venezolana cada día me decepciona más.

-Familiar: ¿Por qué?

-Leo: Porque para salir de este problema social, hay que verlo desde otro punto de vista, ya no podemos seguir pensando en cuotas personales, cogollos partidistas, macollas, etc. Es hora de dejar que la gente decida por quien quieren votar, llamar a elecciones primarias nacionales, legitimar a los candidatos para tratar que la mayor cantidad de gente salga a votar.

-Familiar: A cualquiera que designe la Mesa de Unidad, por ese la gente va a salir a votar.

-Leo: Chávez está ahí por una razón, y esa razón tiene unos culpables, los dinosaurios que siguen dirigiendo la oposición política en este país y esos señores son los que tienen un mayor rechazo dentro de un gran sector de la población y mucha gente prefiere no votar que votar por ellos, y a mi parecer, si ellos son los candidatos, estamos (perdonen mi jerga coloquial, pero así lo dije) CLAVADOS.

-Familiar: Puede que tengas razón, pero uno no puede andar diciendo eso por ahí porque la gente se va a desencantar y no van a votar.

Fin de la discusión.

Señores, he estado oyendo ese cuento de que la gente se va a desencantar durante 10 AÑOS, y siempre se desencantan y siempre nos (disculpas otra vez) CLAVAN.

Creo que es hora de no censurarnos nosotros mismos, de decir las cosas que pensamos y seguir teniendo a los partidos políticos como las niñitas consentidas que nadie puede criticarlos fuertemente porque es atentar en contra de Venezuela.

Estoy consciente de que los partidos son la base de la democracia. PERO NO HAY DEMOCRACIA. Ellos tienen que reflexionar, dejar de tomar las decisiones a punta de marañas y cuotas y son los únicos que pueden sacarnos de esto, nosotros como sociedad civil tenemos nuestras esperanzas en los partidos, pero ya estamos cansados de que jueguen con ellas.

Ejemplo en Maracaibo: ¿Ustedes creen que si hubiese unas primarias, Alfredo Osorio le ganaría a Ada Rafalli? No es por meterme con Osorio pero hay candidatos legítimos para cada circuito y para cada ocasión.

Es hora de empezar a decir la verdad y no callarse las cosas que todos sabemos y no son secretos. Votar obligado por un candidato malo, no es democracia.

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1 comentarios:

Unknown dijo...

Eso es verdad, si alguien se merece representarnos en la Asamblea Nacional es gente como Ada Raffalli quienes se han ganado a punta de trabajo el respeto del pueblo. Ojalá la gente que dirige la oposición deje la macolla de una buena vez. Por cosas como esas (el no votar en primarias por nuestros candidatos)es por lo que Chávez está.

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