martes, 9 de noviembre de 2010

Amo el encendido de Bella Vista




Amo el encendido de Bella Vista.

Bella Vista, es una de las principales Avenidas de la calurosa ciudad de Maracaibo y todos los noviembres, en vísperas de la gran Feria de la Virgen de Chiquinquirá, se produce un encendido de luces de navidad; millones de luces, estructuras, plantas eléctricas, trenes de juguete, regalos falsos, fuentes, agrupaciones musicales internacionales que cuestan muchos Dólares distribuídos en varias tarimas desplegadas por toda la avenida, de principio a fin.
Este despliegue, sin ningún tipo de buen gusto, diseño, planificación u organización, es pagado con dinero de la Gobernación (opositora) del Estado Zulia, de sus entes autónomos adscritos y por supuesto, de “Donaciones” obligatorias que le exigen a contratistas privadas que les prestan sus servicios.
Durante las 8 semanas de duración de este magno derroche de energía, colapsa la ciudad, vendedores de comida, bebidas alcohólicas, juguetes y hasta de las luces que han quitado de los adornos se apoderan en su totalidad de esta importante arteria vial que comunica 2 extremos de la ciudad.

Hasta hace apenas una semana, odiaba con todo mi ser este evento, argumentando que se desperdiciaba dinero, energía, trabajo que podía ser canalizado a otras necesidades básicas, casi de supervivencia, que acogen al pueblo maracucho, hasta que hablé con René.

René es un joven de 22 años, con un hijo de 2, que vive en Santa Cruz de Mara, a 45 minutos de la ciudad de Maracaibo. Mientras almorzábamos juntos, quejándonos de todas las cosas que no sirven en este país, le comenté: “Estoy molesto por el encendido”, a lo que René me respondió “Yo también, porque tuve que trabajar y este año no pude ir, pero el año pasado fui con toda mi familia a comer parrilla en la esquina de la plaza del ángel después de atravesar toda la avenida, vimos los grupos tocar, le compré unos juguetes al bebé, es la mejor noche del año”.
Luego de oír esta respuesta de René y con el corazón en la mano, le dije, “Sí, yo también amo el encendido
Ahora pienso en las horas de discusión en materias de la universidad, analizando políticas públicas diseñadas para ser más eficientes, que lleguen a más personas y hasta llegar a creer que si aplicábamos dichas políticas, sacaríamos a Venezuela de la pobreza en menos de 20 años.
Lo que no me enseñaron en la universidad, es que a veces acciones que consideramos populistas, pueden llevarle felicidad a personas que ni siquiera esperando 20 años de políticas públicas bien estructuradas, saldrán de la pobreza, que ni en 20 años pudiesen acceder a un concierto del peor de los artistas que se presenta en el encendido, que en toda su vida lo más majestuoso que verán, será ese millón de luces, alineadas con mal gusto; a la final, el gusto, lo bonito o lo feo, son criterios personales.
¿Moraleja?
No siempre nuestras expectativas, gustos, metas o prioridades, son las mismas de los demás, ampliemos un poco nuestro horizonte y si bien no estamos de acuerdo con muchas cosas (Como sigo estando en contra del derroche en el encendido), entendamos mejor el concepto de felicidad.
  • rss
  • Del.icio.us
  • Digg
  • Twitter
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • Share this on Technorati
  • Post this to Myspace
  • Share this on Blinklist
  • Submit this to DesignFloat

0 comentarios:

Publicar un comentario